LIZARRUSTI

El 25 de agosto de 1936, Patxi Lakunza, un niño de 6 años, escuchó el sonido de disparos en un arroyo en el alto de Lizarrusti. Vio a dos personas junto a un joven de 17 años recientemente muerto a tiros. “Sal de aquí y no digas nada”, dijeron… 80 años después, Joxe Angel y su familia, buscaban a su tío, comenzaron a investigar. Un vecino le dio un libro explicando la muerte de su tío en las memorias de Barandiaran, de allí encontró a Patxi, que gracias a su testimonio pudo dar con la fosa. Dos semanas después del hallazgo, Patxi murió, liberando el secreto y el miedo de años.

Reportaje publicado por la revista Argia.